(Imprescindible leer antes entrada anterior una persona demasiado "agradable..." por su propio entendimiento)
En fin. Algunos estarán interesados en saber cómo continuó la noche con el psicosimpático de la recepción del hotel. A saber:
Llego a mi habitación. Efectivamente, no pude dormir. Pero eso fue después. Efectivamente, mis piernas temblaban. Mis nalgas resbalaban en la cama más de lo debido. Pero eso fue después.
Antes recibí una llamada. Sí. Una llamada. ¿Saben lo que es oir un "ring" demoledor durante una madrugada? Exacto. Inquietante. Una putada, vamos. El primer "ring" coincidió, se lo aseguro, con el último mordisco de mi sandwich de jamón. Ese momento en el que me dispongo a acostarme. Ese gesto de pasar de posición-sentada-o-semisentada a hacer resbalar el culo hacia adelante, horizontalizar la espalda , agarrar la parte superior de la sábana para guarecerme en mi madriguera, blanca e insegura. Pues ese gesto. Ese gesto. Ese gesto se vio interrumpido por el potente "ring". Exacto. Inquietante. Ese primer "ring" que provoca una extraña reacción: "la mirada en suspenso".
Permítanme una vaga digresión para explicar "la mirada en suspenso". ¿Nunca se han quedado pasmando hacia el vacío, o ante un ser inanimado (como una puerta, una lámpara, o un ¡teléfono!)? No me refiero tan solo a "pasmar". Sino a "la mirada en suspenso". Un tipo de mirada que se define por un factor. Esperar una respuesta inexistente, o simplemente, un acontecimiento tranquilizador. En el caso del "ring" del que hablaba: Tras el potente pitido insolente, miro al teléfono, con los ojos tensos y miedosos (algunos ojos se inyectan en sangre durante "la mirada en suspenso", a algunos les ha estallado el globo ocular, es terrible, se lo aseguro) Pues bien. ¿Por qué? Venga, les dejo a ustedes. Piensen. ¿Por qué? ... ¿Es que no me entienden? ¿Qué coño esperaba yo? ¿Confirmar que el teléfono ha sonado? ¿Que un "orangután de hotel" de estos que viven en los albornoces de hotel (los conocen no?) cogiese el teléfono?
En fin. No quiero extenderme. El caso es que el teléfono volvió a emitir un ring. Si cabe, sería mas inquietante que parase de sonar. Que me tranquilizase. Me recostase... Y volviese a sonar ¡Eso habría provocado una "mirada en doble suspenso"! Una mirada doblemente inquieta debido al crecimiento exponencial del miedo. Sin duda, sería más interesante desde un punto de vista comercial para mi narrativa. Pero yo no me vendo.
En definitiva. Sonó un segundo "ring". Cogí el teléfono. "¿Si?". El tono de este "si", háganse una idea, si dijese "¿qué coño quieres maldito hijo de puta?" no habría cambiado para nada el significado (la semántica?) Pues eso "¡¿Si?!" "¿Habitación 323?", me dice una voz amable. "Sí, ¿quién eres?"(piensen en el tono "qué coño quieres maldito hijo de puta") "No, que ¿a qué hora quieres que te despierte?" .... Bueno. Me cago en Dios (los fachas católicos que visitan mi blog me matarán) Sí. Me cago en Dios. Puedo decirlo. No es en vano. A qué viene esta bromita. ¡Son las no-se-qué de la madrugada! ¿Quién me está tocando los huevos? Ahora no siento miedo. "La mirada en suspenso" se torna en una mirada de odio (la conocen no?) Siento rabia. Siento fuego en mis venas. Quiero matar. Quiero descuartizar. ¡¡Quiero dormir!!
Retengan este tono y aplíquenlo ahora: "¡¿Cómo!?", digo yo. "Nada. ¿Que a qué hora quieres que te despierte?". Pausa. Silencio. La VOZ añade, en tono sentencioso, "Soy el chico de la recepción" Pausa. Silencio. Adivinen ahora mi situación. Pónganse en mi piel. Qué sentirían. Qué harían... ¡Oh, dios mío! Voy a morir. No hay duda. "Despertarte" , para ese hijo de puta, significa, "Asesinarte". Claro. Esperará a que me duerma. Abrirá la puerta de la habitación 323. No oiré nada. Los hoteles-cucos-minimalistas se abren con tarjetas que apenas hacen "click". Entrará en mi cuarto con una sierra no automática oxidada (
serrucho universal es el nombre técnico, para más información http://www.bricotodo.com/serrar.htm) Y me descuartizará. Ahora sí tengo miedo. Ni puedo saber si me he orinado encima. Pero tiemblo. Oh dios mío...
"Es que me pareció oír que tenías que marchar pronto por la mañana"Pausa. Silencio. Continúa, "y tenemos servicio de despertador". Pausa. Silencio.
Efectivamente. Queridos lectores. Aunque no se lo relaté anteriormente, por mera cuestión técnica. Obvié ese pequeño detalle. No se enfaden. No hice trampa. Peor fue Mystic River. Ahí si que hicieron trampa. En mi caso es un detalle sin importancia. No desvirtúa el momento de suspenso que les he hecho pasar. El caso es que sí. Yo, de pasada, le dije al psicosimpático, que marchaba pronto al día siguiente. De hecho, situándome en el momento-teléfono, restan 4 horas para que salga mi avión, aprox.
Volvamos al pánico. Oh dios mío. No sé cual puede ser mi reacción. Es cierto. Tengo que marchar muy temprano. Y el servicio-despertador me viene de puta madre. El servicio despertador es una utilidad útil (hay utilidades que deberían llamarse inutilidades, como el abrefácil del tetrabrick) El servicio-despertador es cojonudo. El servicio-despertador me viene de perlas, pero... ¿¿qué clase de recepcionista de hotel llama a las habitaciones, de madrugada, para sugerir el servicio-despertador?? Sólo uno. Solo un tipo de recepcionista hotel. Una variedad escasa y peligrosa. Me encuentro ante uno de ese tipo. El clásico recepcionista pschokiller de hotel minimalista. Puto Norman Bates. Seguro que ahora mismo está acariciando a uno de sus pájaros disecados.
"Despiérteme a las 8 menos 10", "¿Madrugando eh?", "Sí, claro" Por eso quiero el puto servicio despertador, sádico-diseca-pájaros. Continúo, "venga, buenas noches" (tono: no me toques más los cojones) "Buenas noches... ¡Espera!" Oh Dios mío. Les aseguro. En serio. Les prometo, por las medias grises de mi abuela. De verdad. En este momento, ya me daba igual que me asesinase. Mejor dicho. En este momento deseaba que ese nervioso recepcionista pusiera fin a mi agonía. Era peor que la tortura a la que me estaba sometiendo. Entre el cansancio acumulado, y la intensidad de mis "miradas en suspenso", sentía que mis globos oculares iban a estallar., desparramando líquido corneano por toda la habitación-perfectamente-acondicionada-para-una-estancia-agradable.
"¿Que tal el sándwich?", "Bien, muy rico", "Me alegro". "Click". Cuelgo. No conseguiré dormir. Esperaré a que ese anunciante-de-serviciodespertador-chiflado suba y se cobre su favor. Nadie es tan amable...
(continuará...?)